Santos Apóstoles · Kindle

Parte 3 · Capítulo 12

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

DE LA NECESIDAD DE LA CASTIDAD

Tramo 1 de 3

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La castidad es el lirio de las virtudes; ella hace a los hombres iguales a los ángeles; nada es bello sino por la pureza, y la pureza de los hombres es la castidad. La castidad se llama honestidad, y su profesión, honra; también se llama integridad, y su contrario, corrupción; resumiendo, ella tiene la gloria particular de ser la bella y blanca virtud del alma y del cuerpo.

Nunca es lícito permitirse cualquier placer impúdico de nuestro cuerpo, sea cual fuere.

El corazón casto es como la madreperla, que no puede recibir ninguna gota de agua que no baje del cielo.

Por el primer grado de esta virtud, guárdate, Filotea, de admitir ninguna clase de delectación, que esté prohibida y vedada. Por el segundo grado, huye, cuanto te sea posible, de las delectaciones inútiles y superfluas, aunque sean lícitas y estén permitidas. Por el tercero, no pongas afecto en los placeres y deleites.

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