Parte 3 · Capítulo 15
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
CÓMO HA DE PRACTICAR LA POBREZA REAL EL QUE ES RICO DE HECHO
Tramo 4 de 5
«Bienaventurados los que son pobres de esta manera, porque de ellos es el reino de los cielos». «Tenía hambre, y vosotros me disteis de comer; tenía frío, y vosotros me cubristeis; tomad posesión del reino que os ha sido preparado desde la creación del mundo», dirá el Rey de los pobres y Rey de los reyes en su gran juicio.
Nadie hay que, alguna vez, no tenga alguna privación o alguna falta de comodidades. A veces acontece que llega un huésped, al que quisiéramos y deberíamos agasajar, y no hay manera de hacerlo en aquel momento; que tenemos los buenos trajes en otra parte, y nos hacen falta para acudir a donde hay que ir por compromiso; que todos los vinos de la bodega se han echado a perder y están agrios: los únicos que tenemos son malos y recientes; que estamos en el campo, en una mala choza, sin cama ni habitación, ni mesa, ni servicio.
Finalmente, por rica que sea una persona, es muy fácil que, con frecuencia, le falte alguna cosa necesaria; ésta es, pues, la manera de ser pobre en las cosas que nos faltan. Filotea, alégrate de estas ocasiones, acéptalas de buen grado y súfrelas gozosamente.
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