Capítulo 4
Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús
En que persuade la guarda de la Regla y de tres cosas importantes para la vida espiritual. Declara la primera de estas tres cosas, que es amor del prójimo, y lo que dañan amistades particulares
Tramo 5 de 7
11. En cómo ha de ser este amarse y qué cosa es amor virtuoso -el que yo deseo haya aquí- y en qué veremos tenemos esta virtud (que es bien grande, pues nuestro Señor tanto nos la encomendó y tan encargadamente a sus Apóstoles), de esto querría yo ahora decir un poquito conforme a mi rudeza. Y si en otros libros tan menudamente lo hallaréis, no toméis nada de mí, que por ventura no sé lo que digo.
12. De dos maneras de amor es lo que trato: una es espiritual, porque ninguna cosa parece toca a la sensualidad ni la ternura de nuestra naturaleza, de manera que quite su puridad; otra es espiritual, y junto con ella nuestra sensualidad y flaqueza o buen amor, que parece lícito, como el de los deudos y amigos; de éste ya queda algo dicho.
13. Del que es espiritual, sin que intervenga pasión ninguna, quiero ahora hablar, porque, en habiéndola, va todo desconcertado este concierto; y si con templanza y discreción tratamos personas virtuosas, especialmente confesores, es provechoso. Mas si en el confesor se entendiere va encaminado a alguna vanidad, todo lo tengan por sopechoso y, en ninguna manera, aunque sean buenas pláticas, las tengan con él, sino, con brevedad, confesar y concluir. Y lo mejor sería decir a la prelada que no se halla bien su alma con él y mudarle; esto es lo más acertado, si se puede hacer sin tocarle en la honra.
Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.