Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 5

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Prosigue en los confesores. Dice lo que importa sean letrados

Tramo 2 de 4

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3. Ya sabéis que la primera piedra ha de ser buena conciencia y con todas vuestras fuerzas libraros aun de pecados veniales y seguir lo más perfecto. Parecerá que esto cualquier confesor lo sabe, y es engaño. A mí me acaeció tratar con uno cosas de conciencia, que había oído todo el curso de Teología, y me hizo harto daño en cosas que me decía no eran nada; y sé que no pretendía engañarme -ni tenía para qué-, sino que no supo más; y con otros dos o tres, sin éste, me acaeció.

4. Este tener verdadera luz para guardar la ley de Dios con perfección es todo nuestro bien; sobre ésta asienta bien la oración; sin este cimiento fuerte, todo el edificio va falso, si no les dieren libertad para confesarse, para tratar cosas de su alma con personas semejantes a lo que he dicho. Y me atrevo más a decir que, aunque el confesor lo tenga todo, algunas veces se haga lo que digo; porque ya puede ser él se engañe, y es bien no se engañen todas por él; procurando siempre no sea cosa contra la obediencia -que medios hay para todo y vale mucho a las almas- y así es bien, por las maneras que pudiere, lo procure.

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