Capítulo 9
Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús
Que trata del gran bien que hay en huir los deudos los que han dejado el mundo, y cuán más verdaderos amigos hallan
Tramo 2 de 3
3. En esta casa, hijas, mucho cuidado de encomendarlos a Dios, que es razón; en lo demás, apartarlos de la memoria lo más que podamos, porque es cosa natural asirse a ellos nuestra voluntad más que a otras personas. Yo he sido querida mucho de ellos -a lo que decían- y yo los quería tanto que no los dejaba olvidarme; y tengo por experiencia, en mí y en otras, que, dejados padres (que por maravilla dejan de hacer por los hijos, y es razón con ellos, cuando tuvieren necesidad de consuelo -si viéremos no nos hace daño a lo principal-, no seamos extraños, que con desasimiento se puede hacer, y con hermanos), en lo demás, aunque me he visto en trabajos, mis deudos han sido y quien menos ha ayudado en ellos; los siervos de Dios, sí.
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