Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 10

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Trata cómo no basta desasirse de lo dicho, si no nos desasimos de nosotras mismas, y cómo están juntas esta virtud y la humildad

Tramo 4 de 4

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Pues es cosa donosa las que andan con este tormento que ellas mismas se dan; y algunas veces dales un deseo de hacer penitencias sin camino ni concierto, que duran dos días, a manera de decir; después pónelas el demonio en la imaginación que las hizo daño; hácelas temer de la penitencia y no osar después la que manda la Orden, que ya lo probaron. No guardamos unas cosas muy bajas de la Regla, como el silencio -que no nos ha de hacer mal- y no nos ha dolido la cabeza, cuando dejamos de ir al coro -que tampoco nos mata-, y queremos inventar penitencias de nuestra cabeza para que no podamos hacer lo uno ni lo otro. Y a las veces es poco el mal y nos parece no estamos obligadas a hacer nada, que con pedir licencia cumplimos.

7. Diréis que por qué la da la priora. A saber lo interior, por ventura no [lo] haría; mas como le hacéis información de necesidad y no falta un médico que ayuda por la misma que vos le hacéis, y una amiga que llore al lado, o parienta, ¿qué ha de hacer? Queda con escrúpulo si falta en la caridad; quiere más faltéis vos que ella.

8. Estas son cosas que puede ser pasen alguna vez, y porque os guardéis de ellas las pongo aquí; porque, si el demonio nos comienza a amedrentar con que nos faltará la salud, nunca haremos nada. El Señor nos dé luz para acertar en todo, amén.

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