Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 15

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Que trata del gran bien que hay en no disculparse, aunque se vean condenar sin culpa

Tramo 4 de 4

Letra pequeñaMedianaGrande

7. Nunca penséis ha de estar secreto el mal o el bien que hiciereis, por encerradas que estéis. ¿Y pensáis que, aunque vos, hija, no os disculpéis, ha de faltar quien torne de vos? Mirad cómo respondió el Señor por la Magdalena en casa del Fariseo y cuando su hermana la culpaba. No os llevará por el rigor que a Sí, que ya al tiempo que tuvo un ladrón que tornase por Él, estaba en la cruz; así que Su Majestad moverá a quien torne por vosotras, y cuando no, no será menester. Esto yo lo he visto y es así, aunque no querría se os acordase, sino que os holgaseis de quedar culpadas, y el provecho que veréis en vuestra alma -el tiempo os doy por testigo-; porque se comienza a ganar libertad y no se da más que digan mal que bien, antes parece es negocio ajeno; y es como cuando están hablando dos personas y, como no es con nosotras mismas, estamos descuidadas de la respuesta; así es acá: con la costumbre que está hecha de que no hemos de responder, no parece hablan con nosotras.

Parecerá esto imposible a los que somos muy sentidos y poco mortificados. A los principios, dificultoso es; mas yo sé que se puede alcanzar esta libertad y negación y desasimiento de nosotros mismos, con el favor del Señor.

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