Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 18

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Que prosigue en la misma materia y dice cuánto mayores son los trabajos de los contemplativos que de los activos. Es de mucha consolación para ellos

Tramo 2 de 5

Letra pequeñaMedianaGrande

3. Creo piensan los de la vida activa, por un poquito que los ven regalados, que no hay más que aquello. Pues yo digo que por ventura un día de los que pasan no los pudieseis sufrir. Así que el Señor, como conoce a todos para lo que son, da a cada uno su oficio, el que más ve conviene a su alma y al mismo Señor y al bien de los prójimos; y como no quede por no haberos dispuesto, no hayáis miedo se pierda vuestro trabajo.

Mirad que digo que todas lo procuremos, pues no estamos aquí a otra cosa; y no un año, ni dos solos, ni aun diez, porque no parezca lo dejemos de cobardes, y es bien que el Señor entienda no queda por nosotras; como los soldados que, aunque mucho hayan servido, siempre han de estar a punto para que el capitán los mande en cualquier oficio que quiera ponerlos, pues les ha de dar su sueldo. ¡Y cuán mejor pagado lo paga nuestro Rey que los de tierra!

4. Como los ve presentes y con gana de servir, y tiene ya entendido para lo que es cada uno, reparte los oficios como ve las fuerzas, y si no estuviesen presentes, no les daría nada ni mandaría en qué sirviesen. Así que, hermanas, oración mental, y quien ésta no pudiere, vocal y lección y coloquios con Dios, como después diré; no se deje las horas de oración que todas; no sabe cuándo llamará al Esposo -no os acaezca como a las vírgenes locas- y la querrá dar más trabajo disfrazado con gusto; si no, entiendan no son para ello y que les conviene aquello, y aquí entra el merecer con la humildad, creyendo con verdad que aun para lo que hacen no son.

Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.