Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 19

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Que comienza a tratar de la oración. Habla con almas que no pueden discurrir con el entendimiento

Tramo 3 de 11

Letra pequeñaMedianaGrande

La una es que enfría, que por calor que hayamos, en llegando al agua, se quita; y si hay gran fuego, con ella se mata, salvo si no es de alquitrán, que se enciende más. ¡Oh, válgame Dios, qué maravillas hay en este encenderse más el fuego con el agua, cuando es fuego fuerte, poderoso, no sujeto a los elementos, pues éste, con ser su contrario, no le empece, antes le hace crecer! Mucho valiera aquí poder hablar con quien supiera filosofía, porque, sabiendo las propiedades de las cosas, me supiera declarar, que me voy regalando en ello y no lo sé decir, y aun por ventura no lo sé entender.

4. De que Dios, hermanas, os traiga a beber de esta agua y las que ahora lo bebéis, gustaréis de esto y entenderéis cómo el verdadero amor de Dios -si está en su fuerza, ya libre de cosas de tierra del todo y que vuela sobre ellas- cómo es señor de todos los elementos del mundo. Y como el agua procede de la tierra, no hayáis miedo que mate este fuego de amor de Dios; no es de su jurisdicción. Aunque son contrarios, es ya señor absoluto; no le está sujeto.

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