Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 19

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Que comienza a tratar de la oración. Habla con almas que no pueden discurrir con el entendimiento

Tramo 7 de 11

Letra pequeñaMedianaGrande

8. La otra propiedad del agua es que harta y quita la sed; porque sed, me parece a mí, quiere decir deseo de una cosa que nos hace gran falta; que si del todo nos falta, nos mata. Extraña cosa es que si nos falta, nos mata, y si nos sobra, nos acaba la vida, como se ve morir muchos ahogados. ¡Oh, Señor mío, y quién se viese tan engolfada en esta agua viva, que se le acabase la vida! Mas ¿no puede ser esto? Sí, que tanto puede crecer el amor y el deseo de Dios, que no lo pueda sufrir el sujeto natural, y así ha habido personas que han muerto. Yo sé de una que, si no la socorriera Dios presto con esta agua viva tan en gran abundancia, que casi la sacaba de sí con arrobamientos. Digo que casi la sacaban de sí, porque aquí descansa el alma. Parece que, ahogada de no poder sufrir el mundo, resucita en Dios y Su Majestad la habilita para que pueda gozar lo que, estando en sí, no pudiera sin acabarse la vida.

Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.