Capítulo 23
Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús
Trata de lo que importa no tornar atrás quien ha comenzado camino de oración, y torna a hablar de lo mucho que va en que sea con determinación
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3. Llamo «del todo», porque no se entiende que dejarlo algún día, o algunos, por ocupaciones justas o por cualquier indisposición, es tomársele ya. La intención esté firme, que no es nada delicado mi Dios; no mira en menudencias. Así tendrá qué agradeceros; es dar algo. Lo demás bueno es a quien no es franco, sino tan apretado que no tiene corazón para dar; harto es que preste. En fin, haga algo, que todo lo toma en cuenta este Señor nuestro; a todo hace como lo queremos. Para tomarnos cuenta no es nada menudo, sino generoso; por grande que sea el alcance, tiene Él en poco perdonarle. Para pagarnos es tan mirado, que no hayáis miedo que un alzar de ojos con acordarnos de Él deje sin premio.
4. Otra causa es porque el demonio no tiene tanta mano para tentar. Ha gran miedo a ánimas determinadas; que tiene ya experiencia le hacen gran daño, y cuanto él ordena para dañarlas viene en provecho suyo y de los otros, y que sale él con pérdida. Y ya que no hemos nosotros de estar descuidados, ni confiar en esto -porque lo habemos con gente traidora y a los apercibidos no osan tanto acometer, porque es muy cobarde-; mas si viese descuido, haría gran daño. Y si conoce a uno por mudable y que no está firme en el bien y con gran determinación de perseverar, no le dejará a sol ni a sombra; miedos le pondrá e inconvenientes que nunca acabe. Yo lo sé esto muy bien por experiencia, y así lo he sabido decir, y digo que no sabe nadie lo mucho que importa.
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