Capítulo 27
Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús
En que trata el gran amor que nos mostró el Señor en las primeras palabras del Paternóster y lo mucho que importa no hacer caso ninguno del linaje las que de veras quieren ser hijas de Dios
Tramo 4 de 4
Dios os libre, hermanas, de semejantes contiendas, aunque sean en burlas; yo espero en Su Majestad que sí hará. Cuando algo de esto en alguna hubiese, póngase luego remedio, y ella tema no estar Judas entre los apóstoles; denla penitencias hasta que entienda que aun tierra muy ruin no merecía ser. Buen Padre os tenéis, que os da el buen Jesús; no se conozca aquí otro padre para tratar de Él; y procurad, hijas mías, ser tales que merezcáis regalaros con Él y echaros en sus brazos. Ya sabéis que no os echará de sí, si sois buenas hijas; pues ¿quién no procurará no perder tal Padre?
7. ¡Oh, válgame Dios, y que hay aquí en qué consolaros!, que por no alargarme más lo quiero dejar a vuestros entendimientos; que por disparatado que ande el pensamiento, entre tal Hijo y tal Padre forzado ha de estar el Espíritu Santo, que enamore vuestra voluntad y os la ate tan grandísimo amor, ya que no baste para esto tan gran interés.
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