Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 28

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

En que declara qué es oración de recogimiento y pónense algunos medios para acostumbrarse a ella

Tramo 3 de 7

Letra pequeñaMedianaGrande

5. Las que de esta manera se pudieren encerrar en este cielo pequeño de nuestra alma -adonde está el que le hizo, y la tierra- y acostumbrar a no mirar ni estar adonde se distraigan estos sentidos exteriores, crea que lleva excelente camino y que no dejará de llegar a beber el agua de la fuente, porque camina mucho en poco tiempo. Es como el que va en una nao, que con un poco de buen viento se pone en el fin de la jornada en pocos días, y los que van por tierra tárdanse más.

6. Éstos están ya -como dicen- puestos en la mar; que, aunque del todo no han dejado la tierra, por aquel rato hacen lo que pueden por librarse de ella, recogiendo sus sentidos a sí mismos. Si es verdadero el recogimiento, se siente muy claro, porque hace alguna operación; no sé cómo lo dé a entender; quien lo tuviere, sí entenderá: es que parece se levanta el alma con el juego, que ya ve lo es las cosas del mundo. Se alza al mejor tiempo y como quien se entra en un castillo fuerte para no temer los contrarios: un retirarse los sentidos de estas cosas exteriores y darles de tal manera de mano que, sin entenderse, se le cierran los ojos por no verlas, porque más se despierte la vista a los del alma. Así, quien va por este camino casi siempre que reza tiene cerrados los ojos, y es admirable costumbre para muchas cosas, porque es un hacerse fuerza a no mirar las de acá. Esto al principio, que después no es menester; mayor se la hace cuando en aquel tiempo los abre. Parece que se entiende un fortalecerse y esforzarse el alma a costa del cuerpo y que le deja solo y desflaquecido, y ella toma allí bastimento para contra él.

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