Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 32

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Que trata de estas palabras del Paternóster: Fiat voluntas tua sicut in coelo et in terra, y lo mucho que hace quien dice estas palabras con toda determinación, y cuán bien se lo paga el Señor

Tramo 4 de 7

Letra pequeñaMedianaGrande

7. Pues veis aquí, hijas, a quien más amaba lo que dio, por dónde se entiende cuál es su voluntad. Así que éstos son sus dones en este mundo. Da conforme al amor que nos tiene: a los que ama más, da de estos dones más; a los que menos, menos, y conforme al ánimo que ve en cada uno y el amor que tiene a Su Majestad. A quien le amare mucho, verá que puede padecer mucho por él; al que amare poco, poco. Tengo yo para mí que la medida del poder llevar gran cruz o pequeña es la del amor. Así que, hermanas, si le tenéis, procurad no sean palabras de cumplimiento las que decís a tan gran Señor, sino esforzaos a pasar lo que Su Majestad quisiere. Porque, si de otra manera dais la voluntad, es mostrar la joya e irla a dar y rogar que la tomen y, cuando extienden la mano para tomarla, tornarla vos a guardar muy bien.

8. No son estas burlas para con quien le hicieron tantas por nosotros. Aunque no hubiera otra cosa, no es razón burlemos ya tantas veces, que no son pocas las que se lo decimos en el Paternóster. Démosle ya una vez la joya del todo, de cuantas acometemos a dársela. Es verdad que no nos da primero, para que se la demos. Los del mundo harto harán, si tienen de verdad determinación de cumplirlo. Vosotras, hijas, diciendo y haciendo, palabras y obras, como a la verdad parece hacemos los religiosos; sino que, a las veces, no sólo acometemos a dar la joya, sino la ponemos en la mano y se la tornamos a tomar. Somos francos de presto, y después tan escasos, que valdría en parte más que nos hubiéramos detenido en el dar.

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