Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 35

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Acaba la materia comenzada con una exclamación al Padre Eterno

Tramo 2 de 4

Letra pequeñaMedianaGrande

2. Pues mirad, hermanas, que si a los principios no os hallareis bien -que podrá ser, porque os pondrá el demonio apretamiento de corazón y congoja, porque sabe el daño grande que le viene de aquí-, os hará entender que halláis más devoción en otras cosas y aquí menos. No dejéis este modo; aquí probará el Señor lo que queréis. Acordaos que hay pocas almas que le acompañen y le sigan en los trabajos; pasemos por Él algo, que Su Majestad os lo pagará. Y acordaos también qué de personas habrá que no sólo quieran no estar con Él, sino que con descomedimiento le echen de sí. Pues algo hemos de pasar para que entienda le tenemos deseo de ver. Y pues todo lo sufre y sufrirá por hallar sola un alma que le reciba y tenga en sí con amor, sea ésta la vuestra. Porque, a no haber ninguna, con razón no le consintiera quedar el Padre Eterno con nosotros; sino que es tan amigo de amigos y tan señor de sus siervos, que, como ve la voluntad de su buen Hijo, no le quiere estorbar obra tan excelente y adonde tan cumplidamente muestra el amor que tiene a su Padre.

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