Santos Apóstoles · Kindle

Prólogo

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Tramo 2 de 2

Letra pequeñaMedianaGrande

3. Sé que no falta el amor y deseo en mí para ayudar en lo que yo pudiere para que las almas de mis hermanas vayan muy adelante en el servicio del Señor; y este amor, junto con los años y experiencia que tengo de algunos monasterios, podrá ser aproveche para atinar en cosas menudas más que los letrados, que, por tener otras ocupaciones más importantes y ser varones fuertes, no hacen tanto caso de cosas que, en sí, no parecen nada; y a cosa tan flaca como somos las mujeres todo nos puede dañar, porque las sutilezas del demonio son muchas para las muy encerradas, que ven son menester armas nuevas para dañar. Yo, como ruin, me he sabido mal defender y, así, querría escarmentasen mis hermanas en mí. No diré cosa que, en mí o por verla en otras, no la tenga por experiencia.

4. Pocos días ha, me mandaron escribiese cierta relación de mi vida, adonde también traté algunas cosas de oración. Podrá ser no quiera mi confesor le veáis y, por esto, pondré aquí alguna cosa de lo que allí va dicho y otras que también me parecerán necesarias. El Señor lo ponga por su mano, como le he suplicado, y lo ordene para su mayor gloria, amén.

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