Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 1

Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús

Recuerdos de infancia

Tramo 1 de 16

Letra pequeñaMedianaGrande

A Vuestra Reverencia, madre querida, a Vuestra Reverencia, que es dos veces mi madre, confío la historia de mi alma. El día en que me la pidió, temí que se disipara mi corazón; pero desde entonces acá me ha hecho comprender Jesús que obedeciendo con sencillez le sería agradable. Comenzaré, pues, a entonar el cántico que repetiré eternamente: ¡Las misericordias del Señor! Antes de tomar la pluma, heme postrado ante aquella imagen de María Santísima que tantas pruebas ha dado a mi familia de la maternal preferencia de la Reina del Cielo; le he suplicado que guíe mi mano para que no trace ni una sola línea que no sea de su agrado; he abierto luego los Santos Evangelios, tropezando mis ojos con estas palabras: “Subiendo Jesús a un monte, llamó a sí a aquellos que plugo”. Muy claro se ve aquí el misterio de mi vocación, el de mi vida entera, sobre todo el misterio de los privilegios de Jesús en mi alma. No llama el Señor a los que son dignos, sino a quienes le place. Según dice la Escritura: “Dios se compadece de quienes quiere y usa de misericordia con quien le place hacerlo”. “No obra por sí el que quiere ni el que corre, sino Dios que le hace misericordia”.

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