Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 10

Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús

La caridad fraterna

Tramo 13 de 31

Letra pequeñaMedianaGrande

Para mí es la oración un arranque del corazón, una simple mirada dirigida al cielo; es un grito de agradecimiento y de amor lo mismo en medio de la tribulación que en el seno de la alegría. En fin, es algo elevado y sobrenatural que dilata el alma y la une a Dios.

Algunas veces, cuando se halla sumido mi espíritu en tan gran sequedad que es incapaz de producir un solo pensamiento bueno, rezo muy despacio un Padrenuestro o un Avemaría; éstas son las únicas oraciones que me cautivan, que alimentan divinamente mi alma, y le bastan.

Pero, ¿en qué punto de mi relación estaba? Heme otra vez perdida en un dédalo de reflexiones. Perdone, Madre, mi poca precisión. Convengo en que esta historia es una madeja muy enredada. Pero, desgraciadamente, no sé hacerlo mejor; escribo tal como me vienen los pensamientos; echo al azar el anzuelo en el arroyuelo de mi corazón y le ofrezco después de mis pececitos tal como se dejan pescar.

Hablaba, pues, de las novicias, las cuales me dicen muchas veces: Pero V. C., siempre tiene una respuesta para todo; creía apurarla esta vez... ¿A dónde, pues, va a buscar lo que nos enseña? Las hay bastante cándidas para creer que leo en sus almas, porque me ha ocurrido prevenirlas, revelándoles, sin revelación, lo que pensaban.

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