Capítulo 11
Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús
La confianza y el amor
Tramo 16 de 16
Mas, ¿por qué, Amado mío, deseo tanto comunicarlos secretos de tu amor? ¿No fuiste tú solo quien me los enseñaste? ¿Y no puedes revelarlos a los otros? Ciertamente que sí; y te conjuro que lo hagas: ¡te suplico que inclines tu divina mirada a un sinnúmero de almas pequeñitas, te suplico que te elijas en este mundo una legión de víctimas pequeñas, dignas de tu AMOR!
Fin del libro.
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