
Todos los Santos: llamados a vivir el amor cada día
En el Ángelus de este 1 de noviembre, León XIV presentó la santidad como una llamada para todos, que se vive en las circunstancias de cada día. Los santos, reconocidos por la Iglesia o conocidos solamente por Dios, hicieron de su vida una entrega al Señor y al prójimo. Su testimonio refleja las Bienaventuranzas: mansedumbre ante la violencia, búsqueda de justicia, misericordia, trabajo por la paz y perseverancia en la fe y el amor incluso en la persecución. Sus gestos muestran que el bien no se mide con los cálculos de la avaricia ni queda vencido por el mal. La fiesta de Todos los Santos nos invita a seguir haciendo el bien con esperanza: Dios conoce también las historias y las obras de amor que permanecen ocultas a nuestros ojos.












