Libro XI · Capítulo 17
Las confesiones · San Agustín de Hipona
Tramo 1 de 1
22. Pregunto, Padre, no afirmo: Dios mío, presídeme y gobiérname. ¿Quién hay que me diga que no son tres los tiempos, como de niños aprendimos, y lo enseñamos a los niños: pretérito, presente y futuro; sino sólo el presente, porque los otros dos no existen? ¿O es que también ellos existen, pero viene de algún paraje oculto el tiempo, cuando de futuro se hace presente, y se retira a algún paraje oculto cuando de presente se hace pretérito? Porque ¿dónde vieron las cosas futuras los que las vaticinaron si todavía no son? Porque no puede verse lo que no es. Y los que cuentan cosas pasadas, cierto, no contarían la verdad si con el espíritu no las vieran; y si ellas nada fueran, de ningún modo podrían ser vistas.
Existen, pues, las cosas futuras y las pasadas.
Siguiente capítuloCapítulo anteriorÚltimo tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.