Libro XI · Capítulo 30
Las confesiones · San Agustín de Hipona
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40. Y persistiré y me consolidaré en Vos, en vuestra verdad como en mi molde: y no toleraré preguntas de los hombres que, con la enfermedad por castigo, tienen más sed que lo que pueden beber, y dicen: ¿Qué hacía Dios «antes» que hiciese el cielo y la tierra? O: ¿Cómo le vino al pensamiento hacer algo, siendo así que «antes»«nunca» había hecho cosa alguna? Dales, Señor, que piensen bien lo que van a decir, y entiendan que no se puede decir nunca donde no hay tiempo. Diciendo, pues, que nunca hizo nada, ¿qué otra cosa se dice sino que en ningún tiempo lo hizo? Véase, pues, que no puede existir tiempo sin creatura, y dejen de decir semejante vaciedad.
Extiéndanse también ellos hacia las cosas que están delante (Filip., 3, 13), y entiendan que Vos, antes de los tiempos eternos, sois el creador de todos los tiempos, y que ningún tiempo es coeterno con Vos, ni creatura alguna, aunque alguna esté sobre los tiempos.
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