Santos Apóstoles · Kindle

Parte 3 · Capítulo 1

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

DE LA ELECCIÓN QUE CONVIENE HACER EN CUANTO AL EJERCICIO DE LAS VIRTUDES

Tramo 6 de 8

Letra pequeñaMedianaGrande

El rey San Luis visitaba, como por voto, los hospitales, y servía a los enfermos con sus propias manos. San Francisco amaba, sobre todo, la pobreza, a la que llamaba su dama; Santo Domingo se entregó a la predicación, de la cual tomó el nombre su Orden. A San Gregorio el Grande le gustaba tratar con delicadeza a los peregrinos, a ejemplo del gran Abralián, y, como éste hospedó al Rey de la gloria, bajo la forma de un peregrino. Tobías practicaba la caridad enterrando a los difuntos; santa Isabel, a pesar de ser tan gran princesa, amaba mucho la propia abyección; Santa Catalina de Génova habiendo quedado viuda, se consagró al servicio del hospital. Cuenta Casiano que una devota doncella, que deseaba ser ejercitada en la virtud de la paciencia, acudió a San Atanasio, el cual, para complacerla, le envió una pobre viuda malhumorada, irascible, quejumbrosa e insoportable, la cual, regañando siempre a esta devota joven, le dio ocasión de practicar dignamente la dulzura y la condescendencia.

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