Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 11

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Prosigue en la mortificación y dice la que se ha de adquirir en las enfermedades

Tramo 3 de 3

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Acordémonos de nuestros Padres santos pasados, ermitaños, cuya vida pretendemos imitar: ¡qué pasarían de dolores -y qué a solas- y de fríos y hambre y sol y calor, sin tener a quién quejarse sino a Dios! ¿Pensáis que eran de hierro? Pues tan delicados eran como nosotras. Y creed, hijas, que, en comenzando a vencer estos corpezuelos, no nos cansan tanto. Hartas habrá que miren lo que es menester; descuidaos de vosotras, si no fuere a necesidad conocida. Si no nos determinamos a tragar de una vez la muerte y la falta de salud, nunca haremos nada.

5. Procurad de no temerla y dejaros toda en Dios, venga lo que viniere. ¿Qué va en que muramos? De cuantas veces nos ha burlado el cuerpo, ¿no burlaríamos alguna de él? Y creed que esta determinación importa más de lo que podemos entender; porque de muchas veces que poco a poco lo va[ya]mos haciendo, con el favor del Señor, quedaremos señoras de él. Pues vencer un tal enemigo es gran negocio para pasar en la batalla de esta vida. Hágalo el Señor como puede. Bien creo no entiende la ganancia sino quien ya goza de la victoria, que es tan grande -a lo que creo-, que nadie sentiría pasar trabajo por quedar en este sosiego y señorío.

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