Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 14

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

En que trata lo mucho que importa no dar profesión a ninguna que vaya contrario su espíritu de las cosas que quedan dichas

Tramo 1 de 2

Letra pequeñaMedianaGrande

1. Bien creo que favorece el Señor mucho a quien bien se determina, y, por eso, se ha de mirar qué intento tiene la que entra, no sea sólo por remediarse, como acaecerá a muchas, puesto que el Señor puede perfeccionar este intento, si es persona de buen entendimiento, que si no, en ninguna manera se tome; porque ni ella se entenderá cómo entra, ni después a las que la quisieren poner en lo mejor. Porque -por la mayor parte- quien esta falta tiene siempre les parece atinan más lo que les conviene que los más sabios; y es mal que le tengo por incurable, porque por maravilla deja de traer consigo malicia. Adonde hay muchas se podrá tolerar, y entre tan pocas no se podrá sufrir.

2. Un buen entendimiento, si se comienza a aficionar al bien, se ase a él con fortaleza, porque ve es lo más acertado; y cuando no aproveche para mucho espíritu, aprovechará para buen consejo y para hartas cosas, sin cansar a nadie. Cuando éste falta, yo no sé para qué puede aprovechar en comunidad, y podría dañar harto. Esta falta no se ve muy en breve, porque muchas hablan bien y entienden mal, y otras hablan corto y no muy cortado, y tienen entendimiento para mucho bien. Que hay unas simplicidades santas, que saben poco para negocios y estilo de mundo y mucho para tratar con Dios. Por eso, es menester gran información para tomarlas y larga probación para hacerlas profesas. Entienda una vez el mundo que tenéis libertad para echarlas, que en monasterio donde hay asperezas, muchas ocasiones hay y, como se use, no lo tendrán por agravio.

Capítulo anterior

Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.