Capítulo 21
Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús
Que dice lo mucho que importa comenzar con gran determinación a tener oración y no hacer caso de los inconvenientes que el demonio pone
Tramo 4 de 6
7. Yo no hablo ahora en que sea mental o vocal para todos; para vosotras digo que lo uno y lo otro habéis menester: este es el oficio de los religiosos. Quien os dijere que esto es peligro, tenedle a él por el mismo peligro y huid de él; y no se os olvide, que por ventura habéis menester este consejo. Peligro será no tener humildad y las otras virtudes; mas camino de oración, camino de peligro, nunca Dios tal quiera. El demonio parece ha inventado poner estos miedos, y así ha sido mañoso a hacer caer a algunos que tenían oración, al parecer.
8. Y mirad qué ceguedad del mundo, que no miran los muchos millares que han caído en herejías y en grandes males sin tener oración, sino distracción; y entre la multitud de éstos, si el demonio -por hacer mejor su negocio- ha hecho caer a algunos que tenían oración, ha hecho poner tanto temor a algunos para las cosas de virtud. Estos que toman este amparo para librarse, guárdense; porque huyen del bien para librarse del mal. Nunca tan mala invención he visto: bien parece del demonio. ¡Oh, Señor mío!, tornad por Vos; mirad que entienden al revés nuestras palabras. No permitáis semejantes flaquezas en vuestros siervos.
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