Capítulo 22
Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús
En que declara qué es oración mental
Tramo 1 de 5
1. Sabed, hijas, que no está la falta, para ser o no ser oración mental, en tener cerrada la boca; si, hablando, estoy enteramente entendiendo y viendo que hablo con Dios con más advertencia que en las palabras que digo, junto está oración mental y vocal. Salvo si no os dicen que estéis hablando con Dios rezando el Paternóster y pensando en el mundo; aquí callo. Mas si habéis de estar, como es razón se esté, hablando con tan gran Señor, que es bien estéis mirando con quién habláis y quién sois vos, siquiera para hablar con crianza.
Porque ¿cómo podéis llamar al rey alteza, ni saber las ceremonias que se hacen para hablar a un grande, si no entendéis bien qué estado tiene y qué estado tenéis vos? Porque conforme a esto se ha de hacer acatamiento, y conforme al uso, porque aun esto es menester también que sepáis; si no, os enviarán para simple y no negociaréis cosa. Pues ¿qué es esto, Señor mío? ¿Qué es esto, mi Emperador? ¿Cómo se puede sufrir? Rey sois, Dios mío, sin fin, que no es reino prestado el que tenéis. Cuando en el Credo se dice «vuestro reino no tiene fin», casi siempre me es particular regalo. Os alabo, Señor, y os bendigo para siempre; en fin, vuestro reino durará para siempre. Pues nunca Vos, Señor, permitáis se tenga por bueno que quien fuere a hablar con Vos, sea sólo con la boca.
2. ¿Qué es esto, cristianos, los que decís no es menester oración mental, os entendéis? Cierto que pienso que no os entendéis y, así, queréis desatinemos todos: ni sabéis cuál es oración mental, ni cómo se ha de rezar la vocal, ni qué es contemplación; porque, si lo supieseis, no condenaríais por un cabo lo que alabáis por otro.
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