Capítulo 31
Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús
Que prosigue en la misma materia. Declara qué es oración de quietud. Pone algunos avisos para los que la tienen. Es mucho de notar
Tramo 10 de 10
Mas hay personas -y yo he sido una de ellas-, que está el Señor enterneciéndolas y dándolas inspiraciones santas y luz de lo que es todo y, en fin, dándoles este reino y poniéndolos en esta oración de quietud, y ellos haciéndose sordos. Porque son tan amigas de hablar y de decir muchas oraciones vocales muy apriesa, como quien quiere acabar su tarea -como tienen ya por sí de decirlas cada día-, que, aunque -como digo- les ponga el Señor su reino en las manos, no lo admiten; sino que ellos con su rezar piensan que hacen mejor y se divierten.
13. Esto no hagáis, hermanas, sino estad sobre aviso cuando el Señor os hiciere esta merced. Mirad que perdéis un gran tesoro y que hacéis mucho más con una palabra, de cuando en cuando, del Paternóster, que con decirle muchas veces apriesa. Está muy junto a quien pedís; no os dejará de oír. Y creed que aquí es el verdadero alabar y santificar su nombre, porque ya, como cosa de su casa, glorificáis al Señor y le alabáis con más afección y deseo, y parece no podéis dejarle de servir.
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