Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 35

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Acaba la materia comenzada con una exclamación al Padre Eterno

Tramo 1 de 4

Letra pequeñaMedianaGrande

1. Me he alargado tanto en esto -aunque había hablado en la oración del recogimiento de lo mucho que importa este entrarnos a solas con Dios-, por ser cosa tan importante; y cuando no comulgareis, hijas, y oyereis misa, podéis comulgar espiritualmente, que es de grandísimo provecho, y hacer lo mismo de recogeros después en vos, que es mucho lo que se imprime el amor así de este Señor; porque aparejándonos a recibir, jamás por muchas maneras deja de dar que no entendemos. Es llegarnos al fuego que, aunque le haya muy grande, si estáis desviadas y escondéis las manos, mal os podéis calentar, aunque todavía da más calor que no estar adonde no haya fuego. Mas otra cosa es querernos llegar a Él, que si el alma está dispuesta -digo que esté con deseo de perder el frío- y se está allí un rato, para muchas horas queda con calor.

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