Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 36

Camino de perfección · Santa Teresa de Jesús

Trata de estas palabras del Paternóster: Dimitte nobis debita nostra

Tramo 6 de 8

Letra pequeñaMedianaGrande

9. Pues entended, hermanas, que como éstos tienen ya entendido lo que es todo, en cosa que pasa no se detienen mucho. Si de primer movimiento da pena una gran injuria y trabajo, aún no la ha bien sentido cuando acude la razón por otra parte, que parece levanta la bandera de por sí, y deja casi aniquilada aquella pena con el gozo que le da ver que le ha puesto el Señor en las manos cosa que en un día podrá ganar más delante de Su Majestad de mercedes y favores perpetuos, que pudiera ser ganara él en diez años por trabajos que quisiera tomar por sí. Esto es muy ordinario, a lo que yo entiendo, que he tratado muchos contemplativos y sé cierto que pasa así; que como otros precian oro y joyas, precian ellos los trabajos y los desean, porque tienen entendido que éstos les han de hacer ricos.

10. De estas personas está muy lejos estima suya de nada; gustan entiendan sus pecados y de decirlos cuando ven que tienen estima de ellos. Así les acaece de su linaje, que ya saben que en el reino que no se acaba no han de ganar por aquí. Si gustasen ser de buena casta, es cuando para más servir a Dios fuera menester; cuando no, les pesa los tengan por más de lo que son y sin ninguna pena desengañan, sino con gusto. Es el caso que debe ser a quien Dios hace merced de tener esta humildad y amor grande a Dios, que en cosa que sea servirle más ya se tiene a sí tan olvidado que aun no puede creer que otros sienten algunas cosas ni lo tienen por injuria.

Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.