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Santos ApóstolesParroquia · Santiago

Con los santos

Oh Dios mío, Trinidad que adoro

Elevación a la Santísima Trinidad

Santa Isabel de la Trinidad

Para recogerse en la presencia de Dios y hacer del corazón una morada para el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Oh Dios mío, Trinidad que adoro, ayúdame a olvidarme enteramente de mí para establecerme en ti, inmóvil y en paz, como si mi alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz ni hacerme salir de ti, oh tú que no cambias; que cada minuto me lleve más adentro en la profundidad de tu misterio.

Pacifica mi alma; haz de ella tu cielo, tu morada amada y el lugar de tu descanso. Que nunca te deje allí solo, sino que permanezca enteramente presente, con mi fe despierta, en adoración, entregada por completo a tu acción creadora.

Oh Cristo mío amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para tu corazón; quisiera cubrirte de gloria, quisiera amarte hasta morir de amor. Pero siento mi impotencia y te pido que me revistas de ti mismo, que identifiques mi alma con todos los movimientos de la tuya; que me sumerjas en ti, que me invadas, que ocupes mi lugar, para que mi vida sea solo un resplandor de la tuya. Ven a mí como adorador, como reparador y como salvador.

Oh Verbo eterno, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuchándote; quiero hacerme enteramente dócil para aprenderlo todo de ti. Después, a través de todas las noches, de todos los vacíos y de todas las impotencias, quiero mantener siempre mis ojos en ti y permanecer bajo tu gran luz. Oh Astro mío amado, atráeme de tal modo que no pueda salir de tu resplandor.

Oh Fuego que consume, Espíritu de amor, ven sobre mí para que en mi alma se realice como una encarnación del Verbo; que yo sea para él una humanidad más en la que renueve todo su misterio.

Y tú, Padre, inclínate hacia tu pobre y pequeña criatura; no veas en ella sino al Amado, en quien has puesto toda tu complacencia.

Oh mis Tres, mi Todo, mi Felicidad, Soledad infinita, Inmensidad en la que me pierdo: me entrego a ustedes como una presa. Sumérjanse en mí, para que yo me sumerja en ustedes, mientras espero ir a contemplar en su luz el abismo de sus grandezas.

Sobre el texto y sus fuentes

Oración compuesta el 21 de noviembre de 1904. Traducción propia del original francés completo.

Algunas oraciones tienen variantes según la tradición local. Las indicaciones de esta página están pensadas para la oración personal y comunitaria.